Pestañas
Pero para explicar por qué este error es el placer de culpar y alabar el dolor, no tengo que abrir todo el asunto, y aquellos que lo evitan son los que se corrompen. Nadie, en efecto, rechaza, o evita el placer mismo, porque es placer
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo. Nadie, en efecto, rechaza, o evita el placer mismo, porque es placer, sino porque grandes dolores sobrevienen a quienes no saben cómo perseguir el placer de forma racional.
Pero para explicar por qué este error es el placer de culpar y alabar el dolor, no tengo que abrir todo el asunto, y aquellos que lo evitan son los que se corrompen. Nadie, en efecto, rechaza, o evita el placer mismo, porque es placer